El desván (la guardilla)




Qué mejor sitio que éste para las historias antiguas, para los recuerdos, para las historias de miedo, para recuperar al niño que éramos..., qué mejor palabras que la guardilla para dibujar este espacio, en el que los libros, las alfombras, el cuerpo de una muñeca rota e incluso la telaraña deshilachada, guardan en su interior, como dice el poeta Antonio Gómez, el peso de la ausencia.

El desván de La Querida, ese lugar lleno de tiempo y de silencio.