Diez palabras para sobrevivir a un diluvio


El Diluvio Universal me lo sabía de memoria. Nos lo habían contado mil veces, pues la Biblia era en aquella época una fuente inagotable de relatos. Si un niño oye que se está produciendo el Diluvio Universal, cree a pies juntillas que se está produciendo el Diluvio Universal que, lógicamente, no tardaría en llegar a Madrid. Me metía en la cama imaginando formas de escapar cuando las aguas empaparan mi colchón y me preguntaba cómo, siendo mi padre una buena persona, no había sido advertido con tiempo para que fabricara un Arca como la de Noé en la que librarnos de aquella maldición.
Juan José Millás
Postales con lodo 

Diez palabras para sobrevivir a un diluvio es un taller  sobre la vida y la escritura, en torno a diez palabras que nos pueden  salvar de un posible diluvio: 

PARAGUAS: La palabra “paraguas” nos permite resguardarnos del agua cuando diluvia sobre los tejados y los corazones.

DICCIONARIO: El diccionario está lleno de palabras. Es el arca de la RAE, donde los académicos de nuestra lengua meten casi todo lo que está a nuestro alrededor o en nuestro interior. En un diccionario cabe la palabra "mundo" pero también la palabra "botella" o la palabra "montaña".

BOTELLA: Hay quienes ahogan sus penas en alcohol porque nunca se atrevieron a enfrentarse a la realidad. Y hay quienes confían en las botellas como portadoras de mensajes, con la esperanza de que lleguen a alguien que pueda salvarnos. Incluso hay quienes son capaces de meter barcos en ellas.

LIBRO: Leer y escribir nos permiten sobrevivir a cualquier diluvio. Un libro, si no es muy pesado, puede ser la mejor balsa; el mejor arca donde guarecernos. Robinson Crusoe, de Daniel Defoe,  nos cuenta muchas formas de sobrevivir siendo náufrago.

CEBOLLA: El llanto es una buena forma de salvación. Las lágrimas desahogan.Todos los sentimientos encuentran en el kleenex su mejor tabla de salvación.
Dice Luis Pastor: “Puedes olvidar con quien has reído pero nunca olvidarás con quien has llorado”.

PRISMÁTICOS: La mirada puede salvarnos de cualquier diluvio. Si estamos atentos para avistar tierra, para interpretar los signos del cielo, para observar cuanto sucede a nuestro alrededor, seguro que llegaremos a buen puerto.
Todo lo que está ante nosotros es poesía. Sólo tenemos que aprender a mirar.

ARCA: La palabra “arca” significa, además de “embarcación que construyó Noé”, “caja, comúnmente de madera sin forrar y con tapa llana que aseguran varios goznes o bisagras por uno de los lados, y uno o más candados o cerraduras en el opuesto”. En un arca, como en nuestro corazón o en nuestra mirada, guardamos muchas cosas valiosas que no queremos perder.

TAPÓN: Quitar el tapón de la bañera supone dejar que el agua que limpia nuestro cuerpo fluya hacia los desagües.También nosotros podemos, en ocasiones, quitar el tapón de nuestra cabeza para que sueños, ideas, proyectos y poemas desborden nuestra vida. La imaginación es un auténtico diluvio del que podemos sacar provecho o en el que nos podemos ahogar.

BARCAROLA: La música nos salva del miedo, nos ayuda a crecer, a ocupar nuestro tiempo. Los marineros cantaban canciones para sentirse vivos, acompañados por el compás de las olas. Pero procuraban no perder nunca el rumbo ni dejarse embaucar por el canto de las sirenas. El sonido del corazón con su golpeo continuo es la mejor de las músicas, sobre todo cuando aparece el amor.

DIOS:  Hay quienes creen en el Dios que pactó con Noé, tras el diluvio, una alianza. También los hay que creen en otros dioses muy distintos, y hacen del amor,  la esperanza y la vida una razón para crecer y luchar. 
Si el mundo estuviera en nuestras manos, si fuésemos Dios qué haríamos...